Columna quincenal publicada en Esquisses.
Viernes 14 de noviembre del 2014
1. Amarás a Dylan, Curtis y Spinetta por sobre todas las cosas.
2. No ultrajarás el nombre de David Bowie en vano.
3. Santificarás toda la música inspirada en el Post Punk o el New Wave inglés.
4. Honrarás a Jim Morrison y Janis Joplin más que a tus padres.
5. No maldecirás las fiestas electrónicas, los grupos escandinavos, los
discos nuevos de Radiohead ni los géneros como el Twoubadou o el Dream
Pop.
6. No injuriarás contra la música clásica o la música nueva, solo contra el reguetón, que aborrecerás hasta el final de los tiempos.
7. Nunca robarás música de tus amigos o pareja. Y si lo haces, la compartirás
con otros melómanos que seguramente ya la bajaron de
Internet.
8. No darás falsos testimonios contra Nina, Evans, Coltrane y todo el jazz de la historia.
9. No consentirás pensamientos estúpidos contra los sicotrópicos, las drogas fuertes o la música de Trent Reznor y Pink Floyd.
10. No codiciarás el reproductor de música de tus amigos. Excepto si
tiene toda la discografía de Morrissey, Leonard Cohen o Tom Waits.
viernes, 28 de noviembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
7 HAIKÚS ESTÉREO (tipo crónica)
Columna quincenal publicada en Esquisses.
Viernes 14 de noviembre del 2014.
Acá unos haikús que por momentos fallan en métrica, pero no es así. Es el espanglish y su dicotomía lingüística que nos remite a dos reglas aparentemente distintas. Pero bueno, acá los dejo a manera de crónica estéreo. Disfruten su viernes con un splash de soledades empiernadas.
1) VIERNES, 11:24PM
A Joy Division
los vi en un party.
Habían hipsters.
2) DOMINGO, 1:32AM
«Morrissey es Dios»,
me dijo Carla en bragas.
Le susurré: Ask.
3) DOMINGO, 3:48AM
La fiesta sigue:]
Chela y mujeres. Coca.
Rolas de Daft Punk.
4) DOMINGO, 7:59AM
Marcela baila
dispersa a lo Amy Winehouse.
Luz de amanecer.
5) DOMINGO, 12:46AM
Sufro la goma,
me extingo: Ave Fénix.
Suena Radiohead.
6) DOMINGO, 1:32PM
Todo es recuerdo,
piel y dilataciones.
Canciones de Björk.
7) DOMINGO, 2:22PM
Quiero ceviche.
Comer grasa hasta morir
y escuchar Pink Floyd.
8) DOMINGO, 8:09PM
Duermo contento,
bajo el regazo de Pulp.
Sueño étereo y mar.
Etiquetas:
columna quincenal,
crónica,
haikus,
literatura,
polaroids musicales,
www.esquisses.net
viernes, 31 de octubre de 2014
TRES ELECTROMENDACIONES pal dancin
Columna quincenal publicada en Esquisses
Viernes 31 de octubre del 2014.
ADA de Adanowsky, 2014.
Viernes 31 de octubre del 2014.
ADA de Adanowsky, 2014.
Adanowsky –más conocido por la
producción del disco Solstis de Larregui, sus otros proyectos musicales,
los experimentos fílmicos y además por ser hijo de Alejandro
Jorodowsky– nos pinta de entrada un disco lleno de líricas fáciles y
ritmos ochenteros; mejor apreciados, quizá, en bandas como Empire of the
Sun, Pnau, Foster the people y Phoenix. En sí, totalmente opuesto a sus
discos anteriores, en los que el elemento lingüístico es vital:
«Amador» en castellano y «Étoile Éternelle» en francés. Pero bueno, no
todo en este disco es apreciación o sublimación retro. También hay
cuidado y precisión armónica. Entre más se escucha pareciera tener un
hilarismo fabuloso y despojado de toda solemnidad. En otras palabras:
una chingadera espontánea. Y eso es lo que más me gusta de su rítmica.
Las verosímiles Dancing on the radio, I don’t love you y You’re my lover
te pueden hacer bailar muy al estilo de Bananarama o Bangles, pero su
voz (muy a lo Lenny Kravitz en ectasy) crea una atmósfera muy especial,
sobre todo en Get up and fight, que destila sintetizadores y
aeróbicos cocainómanos. Todas las demás, pues bueno, son un complemento
funky muy bien intencionado. Y aunque por momentos deteriora en
aburrimiento, también añade frescura y ligereza en tiempos de líricas
convulsas o poéticas “cromañónicas”. Así que no queda más que escucharlo
y disfrutarlo al por mayor. Recomendado, sí, para ponerlo antes de ir a
la galería o a la reunión hipster. Un éxito de disco. Olvidadizo
también, por eso 80 puntos, como la década que lo inspiró.
DANCE BABY de Solomun, 2009.
Este será tu disco favorito si te gusta
el house y los ritmitos bailables. Es melódico, sencillo y minimalista.
Lleno de brillos del deephouse más cálido pero también oscurón para la
densa pista de baile. Tiene susurros del lounge y el nujazz intrépido de
finales de los noventa, que sabe entretejer con voces, loops y otros
efectos sin complicaciones ni recordatorios de grandeza. Es más,
pareciera que es un disco de bajo perfil en el que el bosnio-alemán
destila urbanidad, carisma y retórica armoniosa. Sus versátiles Cloud Dancer y After rain comes sun
son un ejemplo del house más adepto para el bailongo, pero también para
el disfrute de la “ensoñación” sonora. Mucho de funk, r&b y musicón
ochentero se respira en sus contorsiones rítmicas. Cero drama y mucha
sensualidad. Deja-vu, por otro lado, es perfecta para el club
pero también para la fiesta sabatina de media tarde con churrasco y
“frías” bien frías. En sí, un disco recomendado para hacerlo tronar de
corrido de camino al mar en cualquier despliegue de la carretera. 90
puntos.
IN TECHNICOLOR de Coma, 2013.
A ver, para hablar de este disco vamos
por partes. Hace tres semanas fue el aniversario de Cube Records y
tocaron varios DJ’s, entre ellos el productor Alex Hentze (quien por
cierto se lució con un live set sugestivo lleno de loops y bases
rítmicas poderosas). Después de Alex, el plato fuerte de la noche era
Coma, este dueto de alemanes llenos de beat y elegancia. Así los conocí,
en plena pista de baile y conversaciones de madrugada. Su sonido en
vivo es otra cosa, mucho más áspero y amplio, pero después de escuchar
dedicadamente su música llegué a la conclusión de que la mejor música
electrónica, o bueno, la más profunda de todas es la alemana (Kraftwerk,
Apparat, Nils Frahm, Mode Selector, DJ Koze y una lista de DJ’s
“comerciales” interminable). Pero bueno, vamos a al disco: de entrada es
una ampliación a nuevas estratósferas electrónicas y a nuevos paraísos
melódicos. Las voces, coros y demás efectos tienen la precisión de un
reloj suizo, que sin ser arrogantes proponen una nueva manera de
escuchar la música. Les Dilettantes, My orbit, T.E.D. y The great escape son delicias sonoras que lo llenan todo de ritmo, robótica y felicidad onírica. Missing peace
es la guinda en el pastel del minimalismo. Mucho house pero también
IDM. Música hecha para oídos selectos que la sabrán apreciar en la pista
o en los audífonos. Loops insistentes que lo cubren todo de armonía y
voces infatigables que evocan lo mejor del purrún vocal. Un disco
imperdible para aquellos a los que la música electrónica los engancha.
Aliado perfecto para los que disfrutan del buen “sonar”. Gracias Cube
por traerlos a Guate. 100 puntos a ustedes y 100 puntos a Coma por esta
joya memorable de LP.
Etiquetas:
adanowsky,
columna quincenal,
coma,
cube records,
dnb,
edm,
house,
música electrónica,
polaroids musicales,
solomun,
www.esquisses.net
viernes, 17 de octubre de 2014
EJERCICIO: Dime cómo es tu abecedario y te diré quien eres…
Columna quincenal publicada en Esquisses
Viernes 17 de octubre del 2014.
1) Ejercicio de asociación libre melódica.
Materiales: Lápiz, papel y excelente memoria.
Este es mi ejercicio:
A) A flock of Seagulls.
B) Björk.
C) Calamaro.
D) Depeche Mode.
E) Elliott Smith.
F) Friendly Fires.
G) Gustavo Cerati.
H) Hot Chip.
I) Interpol.
J) Joy Division.
K) Keane.
L) Luis Alberto Spinetta.
M) Manu Chao.
N) New Order.
O) Oasis.
P) Placebo.
Q) Queen.
R) Radiohead.
S) (The) Strokes.
T) The National.
U) U.N.K.L.E.
V) Vaccines.
W) Warren G.
X) (The) XX.
Y) Yo la tengo.
Z) Zoé.
Viernes 17 de octubre del 2014.
1) Ejercicio de asociación libre melódica.
Materiales: Lápiz, papel y excelente memoria.
Instrucciones: En un
papel escriba las 27 letras del alfabeto. A la par de cada letra,
escriba el nombre de la banda o intérprete de música que “se le ocurra
primero” y que corresponda a su letra inicial o primera de alguno de sus
nombres. Así, vaya escribiendo hasta terminar el alfabeto. No se
aceptan tachones o cambios de último momento. Escriba lo primero que se
le ocurra. También puede utilizar un Documento de Word e ir en descenso
con cada letra, tipo enumeración. Por último, analice sus respuestas y
descubra si es “roquera/o”, “cursi”, “ecléctica/o” o
“punchispunchera/o”.
A) A flock of Seagulls.
B) Björk.
C) Calamaro.
D) Depeche Mode.
E) Elliott Smith.
F) Friendly Fires.
G) Gustavo Cerati.
H) Hot Chip.
I) Interpol.
J) Joy Division.
K) Keane.
L) Luis Alberto Spinetta.
M) Manu Chao.
N) New Order.
O) Oasis.
P) Placebo.
Q) Queen.
R) Radiohead.
S) (The) Strokes.
T) The National.
U) U.N.K.L.E.
V) Vaccines.
W) Warren G.
X) (The) XX.
Y) Yo la tengo.
Z) Zoé.
Etiquetas:
columna quincenal,
música,
polaroids musicales,
www.esquisses.net
viernes, 19 de septiembre de 2014
100 CANCIONES que escucharía en mi fiesta si hoy fuera mi cumpleaños
Columna quincenal publicada en Esquisses.
Viernes 19 de septiembre del 2014.
Viernes 19 de septiembre del 2014.
Supongamos que hoy es mi cumpleaños y estoy preparando el playlist. Estas serían las primeras 100 (de una posible lista de
otras 100 en español) que pondría sin pensarlo mucho. Seguramente la fiesta se vaciaría con las primeras diez. O talvez no.
¿Y ustedes, cuáles rolas escucharían en su fiesta de cumpleaños?
- Ceremony de Joy Division.
- Growing old is getting old de Silversun Pickups.
- Idioteque de Radiohead.
- Oneway trigger de The Strokes.
- Love illumination de Franz Ferdinand.
- Sea within a sea de The Horrors.
- Bloodbuzz Ohio de The National.
- All my friends de LCD Soundsystem.
- Lights and music de Cut Copy.
- Paris de Friendly Fires.
- Blowout de Radiohead.
- Immigrant Song de Led Zeppelin.
- Won’t get fooled again de The Who.
- Lust for life de Iggy Pop.
- Outsiders de Franz Ferdinand.
- The bitter end de Placebo.
- Break on throught de The Doors.
- I’m waiting for my man de The Velvet Underground.
- Modern love de David Bowie.
- Moving further away de The Horrors.
- Need you tonight de Cut Copy.
- Space age love song de A Flock of Seagulls.
- Johny and Mary de Robert Palmer.
- It’s my life de Talk Talk.
- Atomic de Blondie.
- Substitution de Silversun Pickups.
- Killing an Arab de The Cure.
- London calling de The Clash.
- Digital de Joy Division.
- Someday de The Strokes.
- Bigmouth strikes again de The Smiths.
- Black eyed de Placebo.
- Undercover of darkness de The Strokes.
- Temptation de Joy Division.
- Heroes de David Bowie.
- Lazy eye de Silversun Pickups.
- Knives out de Radiohead.
- Rearviewmirrow de Pearl Jam.
- What difference does it make de The Smiths.
- People are strange de The Doors.
- Boys don’t cry de The Cure.
- Lounge act de Nirvana.
- Paranoid Android de Radiohead.
- Albatross de Foals.
- Longview de Green Day.
- Basket case de Green Day.
- No rain de Blind Melon.
- Meds de Placebo.
- Call me de Blondie.
- Welcome to Japan de The Strokes.
- Enjoy the silence de Depeche Mode.
- Don’t look back in anger de Oasis.
- Transmission de Joy Division.
- Play for today de The Cure.
- Disorder de Joy Division.
- 10:15 Saturday night de The Cure.
- Can’t stop feeling / I feel love de Franz Ferdinand.
- The house of jealous lovers de Rapture.
- 505 de Arctic Monkeys.
- Weapon of choice de Fatboy Slim.
- Around the world de Daft Punk.
- Music sounds better with you de Stardust.
- Lady de Modjo.
- Sound and Vision de David Bowie.
- Voyeaur de James Blake.
- Ready to start de Arcade Fire.
- Right here, right now de Fatboy Slim.
- Star guitar de Chemical Brothers.
- Sexy boy de Air.
- Voyager de Daft Punk.
- You wanted a hit de LCD Soundsystem.
- Dreadlock holiday de 10cc.
- Low rider de War.
- Connected de Stereo MC’s.
- Don’t you want me de The Human League.
- Like a Rolling Stone de Bob Dylan.
- Hyperballad de Björk.
- Turn de New Order.
- (Nice dream) de Radiohead.
- Walking in my shoes de Depeche Mode.
- Little faith de The National.
- Paint it, Black de Rolling Stones.
- There is a light that never goes out de The Smiths.
- Love street de The Doors.
- O grande amor de Stan Getz.
- Special needs de Placebo.
- Let it happen de Tame Impala.
- Apartment story de The National.
- No surprises de Radiohead.
- My precious things de John Coltrane.
- High and dry de Radiohead.
- Champagne Supernova de Oasis.
- All in white de The Vaccines.
- Ion Square de Bloc Party.
- Pictures of you de The Cure.
- People are strange de The Doors.
- The card cheat de The Clash.
- Gentleman de Fela Kuti
- Corner of the Earth de Jamiroquai.
- All i want de LCD Soundsystem.
Etiquetas:
columna quincenal,
música,
polaroids musicales,
www.esquisses.net
viernes, 5 de septiembre de 2014
NILHS FRAHM no es lo mismo que Ramiro Delgado
Columna quincenal publicada en Esquisses
Viernes 5 de septiembre del 2014.
Viernes 5 de septiembre del 2014.
A Rigo, por la música.
”A ver, patojo cerote, hablemos de música…” me dijo el ruco antes de empinarse la cerveza y pedir un plato de bocas.
Después de eso, empezó a llenarme de
mierda los oídos con rolas más vejestorias que la Cuaresma: King
Crimson, Grateful Dead, Pink Floyd, Jefferson Airplane, los Rolling
Stones y una lista de banducas que me imaginaba bien peludas, todas
regordetas y bien pedas. De su hocico salían balbuceos melancólicos de
cómo habían sido los setenta en su juventud, y un vaho de tristeza o
rabia, le brillaba en los ojos al muy rudo, que enumeraba uno a uno los
recuerdos de su primera esposa y todos los fracasos que había
experimentado como papá de dos güiros que se le fueron al Norte.
Así, el muy cabrón fue hilvanando una
teoría musical bastante respetable a base de toda su miserable
biografía. Me habló de su primer viaje en ácidos, de una Hondita Rebel
que fue a hacer mierda y hasta me contó mariconadas de Alux Nahual en un
concierto de los ochenta.
Al pisado le gustaba abrir la boca,
tanto como a mí la cerveza. Por eso no tuve ningún problema en
aguantarme toda la casaca que el rucón se disparaba mientras yo, sentado
en la mesa, asentía con la cabeza y de vez en cuando intercalaba un
“Hmmm, cabal” o un “¡qué buenos son esos cerotes!” para fingir que le
estaba poniendo atención a cada palabra.
Así pasó la primera hora y no paraba de
salivar el hijueputa. Chela tras chela. Cigarro tras cigarro. Anécdota
tras anécdota. Y a todo esto, la voz de Jim Morrison retumbando de las
bocinas del bar mientras el ruco pisado parecía saberse todas las
canciones de los californianos. Break on through, Light my fire, Alabama
Song. Mientras cerraba los ojos y entraba en el trance de cada rola, yo
lograba escaparme al baño a orinar, pero el viejo siempre lograba
encontrarme y convencerme con una chela en mano, solo para mí, de que
siguiéramos hablando de Joe Cocker, Janis Joplin o The Mamas & the
Papas.
Así fueron pasando las horas. El pisado
me ceremonió toda una misa satánica del Rock and Roll y me cagó la cita
que tenía con la Marisa.
El muy cerote hablaba del Heavy Metal
como si él mismo fuera el Chamuco en persona. Su pinta de ruco macizo,
con botas de cuero y pantalón roto no me intimidaba tanto como las
cicatrices que tenía en los pómulos y en los brazos, además de un
tatuaje puramierda que tenía en el cuello, justo debajo de la oreja. Una
shumada fiera y nauseabunda. Pero que irritaba, eso sí, a quien tenga
gustos comunes por la música popular.
El tatuaje decía: “El Buki es mi pastor, solo Satán lo chimará”.
En fin, para resumirles el rollo, el
ruco era una mezcla de hippie barbitúrico hipertextuado con talishte
satánico. Pero la neta, es que sí sabía de música el pisado. Su
verborrea parecida salida de una película de Lineker en sicotrópicos o
Tarantino diluído en cocaína boliviana.
Después de cuatro horas de chelas,
casaca y buen rock todo parecía importarnos tan poco. Tanto así, que
terminamos enfiestados con unos Nicas en una cantina china de esas que
hierven en aceite quemado, putas con escote masacrado y nido de
supercucarachas anestésicas.
Desde el fondo blanco de este último
párrafo que escribo, una rocola vieja y roja truena una canción de
Bronco al mismo tiempo que bailamos con Rigoberto; porque así se llamaba
el ruco con quien nos hicimos compadres esa madrugada, y con quien
salimos de vez en cuando a escuchar las banditas que tocan en los bares
locales. Todas infestadas, claro, de rockstarsitos súperpoderosos que lo
saben todo y lo pueden todo. Qué dicha. Un brindis por ellos y por el
sonido del melotrón que tanto me gusta.
Etiquetas:
columna quincenal,
cuento,
literatura,
polaroids musicales,
www.esquisses.net
viernes, 8 de agosto de 2014
IN INDIEPOP they trust (tres eventualidades gringas)
Columna quincenal publicada en Esquisses.
Viernes 8 de agosto del 2014.
Viernes 8 de agosto del 2014.
PHANTOGRAM. A
quien no conozca Phantogram este es el momento. Son dos chavos gringos
-chava y chavo- que tocan un Trip Hop bastante intenso y veloz con
sintetizadores, voces y guitarra. Para qué más.
Yo los conozco de hace algunos meses,
pero cada vez que los escucho me es inevitable no pensar en Massive
Attack o Portishead. Eso sí, con un estilacho extra adornado con pulcros
efectos y rudas distorsiones que golpean la “pared de sonido”. Su
música me parece una emulación acertada del mejor Downtempo inglés de
los noventa, pero mucho mejor trabajado y estudiado. La voz de Sarah
Barthel me redirecciona a una Beth Gibbons más lúcida (Portishead) o a
una Victoria Legrand (Beach House) menos hippie pero igual de guapa. Y
es eso lo que sobresale de Phantogram: la voz luminosa yuxtapuesta sobre
el candor rimbombante de los sintes sabrosones. Eso es. Este dueto es
una especie de holograma sonoro que se repite en cada una de sus pistas a
manera de loop insistente y prominente. Mucho de Washed Out, The XX,
Metronomy, Cults y Grimes (esa canadiense loquita que lo llena a uno de
imágenes perturbadoras con su vocecita pop y sus extensiones
decoloradas).
Bajo ese parentezco va Phantogram, solo
que estos chavos son más delicadones para componer. De los dos discos
que tienen recomiendo “Voices”, que salió este año. Es mucho más
profundo que el anterior, “Eyelid Movies”, que por momentos resbala en
barroquismos innecesarios.
En “Voices”, los mejores momentos son
cuando Sarah canta. Ahí se pueden apreciar las distorsiones del chavo,
los loops de ella y otros efectos fabulosos. En sí, es musiquita para
escuchar una y otra vez hasta que el oído se canse de la arboleda
fantástica que produce su sombra deliciosa y melancólica. Es súper
poético y tierno y rudo. Recomendado bien. Diez puntos.
THE DRUMS. A
estos chavos los conocí por un amigo aficionado a los viniles.
Estábamos escuchando Two Door Cinema Club y eso nos llevó a
“Portamento”, el último disco de The Drums.
En sí es un disco acelerado y melódico,
con matices de Bombay Bicycle Club y The Vaccines, pero con la oscuridad
suficiente de Joy Division o Wild Nothing, aunque relativamente escueto
y cursi. En pocas palabras: Tibia musiquita para bailar y corear muy al
estilo de los hipsters Foals o los melancólicos Belle and Sebastian.
Nada sorprendente, pero eso sí, enriquecido por voces y coros sutiles
que se empecinan en suavizar el estruendo del bajo para hacer tonaditas
bastante New Wave y poco certeras. Eso sí, “Portamento” está mucho mejor
hilvanado que su primer disco (“The Drums”). Ambos son perfectos para
la escucha tenue y dedicada. Especiales para quienes disfrutan de
melodías suaves pero bien acariciadas por voces adolescentes, casi
infantiles y sin profundidad lírica (“I want to buy you something, but a
i don’t have any money”).
Habrá que esperar su tercer disco que
saldrá este año. Ojalá sea algo más parecido a Bloc Party o The Wake, y
menos a los patojones de Delphic.
OK GO. Después de ver una y otra vez todos sus
videos, una sensación de vértigo creativo me invade. Cada uno de sus
trabajos es una delicia audiovisual y un desdén de chingadera -desde
aquel primerizo con una cuasiestúpida coreografía sobre Bandas para
hacer ejercicio hasta el espeluznante y detallista videoperformance que
le rinde homenaje a la Máquina de Rube Goldberg. Así, pasando por otro
gran número de ideas genialidades a “bajo presupuesto”- que todo lo
pueden.
¿Pero y su música? Pues nada del otro
mundo, aunque en toda su producción haya una lista innumerable de
géneros que se acoplan y aderezan muy bien al estilo del Power Pop o Pop
estridente. Tres trabajos valiosos (“OK Go”, “OK No” y “Of the Blue
Colour of the Sky”) de los cuales se rescatan canciones muy bien
elaboradas e interpretadas. Así, todo bien: Baladitas poderosas,
acelerones bailables y ritmos pegajosos con letras pegajosas. Todo bien
para disfrutar de distorsiones bailables que enfatizan el show musical y
la proliferación de géneros auditivos que al final de cuentas, cautivan
y sorprenden en su impacto.
Lo mejor, entonces, es escucharlos sin
el prejuicio de la música hecha y, claro, disfrutar de toda su música
acompañada de lo mejor: sus videos.
Un ejemplo es el último videoclip (The
writing’s on the wall) del nuevo disco que saldrá en noviembre, en el
cual los efectos visuales y la forma de ver lo que vemos, dejan claro
que “lo que está escrito en la pared” es ilusorio así como toda la
música hecha hasta ahora en Norteamérica.
Porque sí, no solo la música inglesa es perdurable y memorable. Ojo.
Etiquetas:
bombay bicycle club,
columna quincenal,
música,
música electrónica,
og go,
phantogram,
polaroids musicales,
the drums,
two door cinema club
viernes, 11 de julio de 2014
FILGUA y el oficio valiente de susurrar libros
Columna quincenal publicada en Esquisses.
Viernes 11 de julio del 2014.
Viernes 11 de julio del 2014.
La Feria Internacional del Libro ha sido
un refugio luminoso para los artesanos de la palabra. Escritores,
editores y libreros amasando esa consigna que resulta ser la literatura y
sus variantes más exquisitas. Todos reunidos en un festín inevitable y
constante que dura diez días, y que todo lo puede, y que poco lo
manifiesta, y que pocos realmente lo visibilizan.
Pero no nos pongamos negativos. La
producción editorial de los últimos años resuelve, y plantea, una
postura fascinante entre los aparatos de lectura y los esfuerzos
colosales de los empresarios del papeltinta. Tres ejemplos clarísimos y
bien agradecidos: Editorial Cultura, F&G Editores y las editoriales alternativas.
A ver, vamos por partes.
Editorial Cultura, que a través del
esfuerzo colosal de su editor Francisco Morales Santos, nos ha planteado
un panorama valiosísimo de la literatura nacional de los últimos diez o
doce años. Autores nóveles, Premios Nacionales de Literatura y autores
de la Guatemala comprometida figuran entre su fabuloso catálogo con
libros que van desde la poesía novísima hasta colecciones
imprescindibles de la narrativa breve contemporánea.
Por otro lado, F&G Editores, al
mando de Raúl Figueroa, nos brinda una delicia de títulos que atesoran
lo más apreciado y diverso del panorama literario nacional: Carolina
Escobar Sarti, Javier Mosquera, Marco Antonio Flores, Rodrigo Rey Rosa y
Gerardo Guinea son algunos de los autores que figuran en sus distintas
colecciones; haciendo de F&G, la editorial con más títulos y
propuestas entre todos los stands de FILGUA 2014. Sin lugar a dudas, la
labor que Raúl ha tenido como editor y visibilizador de la literatura
nacional es imprescindible. Se aplaude el esfuerzo.
Por último, y no menos meritorio, se
encuentran las editoriales alternativas o independientes. Acá es donde
se pone buena la cosa. La primera que me viene a la cabeza es Catafixia
Editorial, dirigida por los queridos Luis Méndez Salinas y Carmen Lucía
Alvarado, quienes se han dedicado a una labor titánica de publicar y
republicar manuscritos imprescindibles para la Guatemala lectora del
presente. Entre sus joyas: Antologías de poesía latinoamericana y libros
valiosísimos de autores contemporáneos. Con más de 60 títulos
publicados su presencia es vital en el gremio editorial, y eso ha
quedado muy claro. Inclusive, lo conversábamos hace unos días en un foro
vía Streaming que realizó Yaakun TV y Work & Feeling en línea, en
el que participé junto a Luis y Carmen (Catafixia), Mishad (Alas de
Barrilete) y Alejandro Marré, respondiendo a una serie de preguntas que
se hicieron vía redes sociales. El experimento fabuloso. Una serie de
apuntes hablados convertidos en verdades sin tiempo ni horario.
Acá les comparto en enlace: www.socialyaakun.com/tv
Esto último me trae a La Valiente, este movimiento que ha encontrado su
cauce y su mística en la integración de muchos proyectos editoriales
actuales, en los que la idea es apostarle a las minorías y al esfuerzo
colectivo de los implicados. Libros hechos a mano, revistas de diseño,
folletos poéticos con editoriales pequeñas y libros autogestionados que
se suman a este movimiento que busca una sola cosa: la lectura.
Así que si andan por FILGUA este año, no
se olviden de visitar el stand #027, que será el recinto donde las
voces más valientes de la literatura guatemalteca actual, surgan y
resurgan, planteando una posibilidad inmensa de títulos de editoriales
alternativas como Ediciones Bizarras, Alas de Barrilete, Editorial X,
Sin Tecomates, Alambique, y claro, Vueltegato Editores, el pequeño
proyecto editorial con el que he publicado más de quince títulos de
autores distintos.
¡Sean Valientes… y disfruten de este viaje que es la lectura!
Etiquetas:
columna quincenal,
filgua,
literatura,
literatura guatemalteca,
narrativa,
poesía,
www.esquisses.net
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)





