viernes, 25 de enero de 2013

POLAROIDS MUSICALES: Radiohead

Columna quincenal publicada en Esquisses.
Viernes 25 de enero del 2013.
Reeditada


Hey, Subterranean Homesick Alien: "Just do it to yourself, then go to sleep and get back under if you think this is over...


Sin música, sólo estamos destinados a malgastar instantes y a pregonar recuerdos sin sentido ni gloria. El encanto del poder en la música, es la resultante de una ecuación con muchísimas variantes. Sombras difusas y tempestades oscuras nos perseguirán hasta el delirio –con su memoria de días, años, megabytes y beats por minuto– en lo más profundo de nuestros corazones.

Para mí, la música es el mejor refugio para atesorar cualquier cosa, desde un recuerdo específico hasta un sentimiento. Radiohead, en este sentido –esa banda inglesa de la que tanto he hablado a través de los años en mi literatura–, siempre ha sido un muelle para anclar determinantes por mucho tiempo. Y hoy, a finales de enero y a punto de romperme los puños con la vida, decido escribirle una especie de homenaje a estos cinco ingleses en mi nuevo espacio musical de EsquissesUn sitio de periodismo web, comprometido con la visibilización del contenido cultural contemporáneo, y dirigido por periodistas y escritores de buena intención.

Mi crónica de Radiohead (que es con la que inauguro este espacio), es una crónica hipertextual que involucra y contiene muchos elementos: links, screenshots, recomendaciones, videos, anécdotas, estatus de Facebook, Tuits, fragmentos de libro, etc. En todo caso, es mi manera de hacer periodismo. Un periodismo despojado de todo convencionalismo y lleno de experimentación contenida en imágenes; las cuales asocio con palabras y sonidos, que irremediablemente se asocian con instantes y otro sinfín de estimulantes auditivos.

En sí, un poco de verborrea literaria para amalgamarnos bien. Como se debe.

Espero se la disfruten. Más adelante ahondaré en otro tipo de reseña sobre estos alienígenas que me llevaron a su galaxia hace más de veinte años, con sus ilustraciones musicales y esos proyectos alternos que tanto nos encantan. Hay mucha tela por cortar sobre estos musicazos. Qué lujo haber coincidido en esta era.



INSIGHT 1

Era diciembre de 1995. Mi viejo solía regalarnos dinero para Navidad. Para él era más fácil que compráramos lo que quisiéramos, a tener que estar buscando, impacientemente, regalos torpes en los centros comerciales atestados de gente y cancioncitas navideñas. Recuerdo que en esos años el grunge era mi universo. Yo era un adolescente "rebelde". Tenía dos aretes, vestía botas Rhino y pantalones rotos. Ya pensaba en hacerme mi primer tatuaje, me gustaba leer a Nietzsche y a los simbolistas franceses. Veía muchos videos musicales por cable (cuando valía la pena ver MTV) y ya me sabía de memoria las canciones, de por lo menos 5 de los mejores discos de los 90’s: Ten de Pearl Jam, Nevermind de Nirvana, Purple de los Stone, Mellon Collie... de Smashing y The Bends de Radiohead. Este último, lo tenía grabado en uno de esos casetes Maxel de cromo. Lo regresaba, lo adelantaba, y hasta estoy seguro, que mi vieja ya estaba harta de escuchar "esa música rara" todo el día.

Recuerdo el año, porque ese año tuve un accidente y muchas cosas cambiaron. También recuerdo que compré varios cedés para usarlos en el aparato nuevo de la casa. De todos los discos, los que definitivamente me cambiaron el panorama de la música fueron dos: Re de Café Tacvba y Pablo Honey de Radiohead (este último sobre todo, porque me impactó el nombre). Quiero decir: ¿Cómo era posible que una banda inglesa le pusiera mi nombre a un disco, y además, le añadiera la palabra Miel? Me encantó. Sentí una conexión inmediata con la banda. Sentí que de alguna manera estábamos conectados. Hasta por un momento pensé que el niño de la portada podría ser yo en una vida paralela. Vaya iluso, puro fan romántico y obsesivo de otro tiempo.

Así. Salí emocionado de la tienda de discos. Llegué a mi casa en bus. La 40 R. Caminé rápidamente para llegar lo antes posible y corrí hacia el reproductor de cedés. Abrí el disco con ansias. Los sonidos de Greenwood y O’Brien me dejaron quieto. Desde la primer canción del disco (You) hasta las más melódicas (Stop whispering, Lurgee, I can’t y Vegetable), pasando por las estridentes (Blow out, Ripcord, Prove yourself y How do you?) me dejaron un buen sabor de boca. Estaba frente a una banda impresionante. Una especie de alquimistas locos con instrumentos musicales. Sentía toda una sensación de adrenalina al escuchar la batería de Selway mezclada con la sutil voz de Yorke, y el wall-of-sound, en algunas de las canciones más impulsivas. Me emocionó mucho haber comprado el disco. Tuve esa sensación de montaña rusa y levitación salvaje. Todas las canciones eran una joya, incluso la clásica Creep y Thinking about you. De todas, quizá, la que más me impactó fue Anyone can play guitar. Escuchar a Yorke cantar con toda la certeza del universo: “I wanna be, wanna be, wanna be Jim Morrison”, me sacó muchas complicidad, porque justamente, sin mentirles, estaba leyendo No one here gets out alive (la biografía de J.M.).

Después de ese disco, me he vuelto un peregrino de su música. Todos los discos me parecen fascinantes, en especial In rainbows y Kid A. Creo que Radiohead es la banda de mi generación. Una generación expuesta a los cambios de la era tecnólogica, la llegada de los teléfonos celulares, los devedés, el iPod, las cámaras digitales, los plasmas, el software personificado, las redes sociales, el internet, la globalización en su estado más grosero, el libre acceso a la información, la piratería, el consumismo masivo, la personalización de los productos de compra, etc. Todo esto, me hace pensar en el registro que todo músico hace de su época minuciosamente. The Beatles, The Rolling Stones, The Doors, Led Zeppelin, Pink Floyd, Joplin, Hendrix y tantos más impregnando el mundo de liberación sexual, drogas sicotrópicas, viajes oníricos y tanto abstraccionismo. Por otra parte, la rebeldía de una época de rupturas iconoclastas: The Clash, Iggy Pop, Sex Pistols, Ramones, Blondie, The Misfits, Dead Kennedys, The Jam, etc. La apatía y la desacralización colectiva y la era etérea: The Cure, Joy Division, Depeche Mode, The Sisters of Mercy, Siouxsie and the Banshees, Dead can dance, Bauhaus, Cocteau Twins. La juerga y las fiestas desenfrenadas: Curtis Mayfield, James Brown, KC and the Sunshine Band, Gloria Gaynor, The Bee Gees, etc.


En fin, la idea de la música como registro histórico y viceversa. Una especie de hipervínculo que lo conecta todo. Un libro abierto, con las páginas escribiéndose en cada acorde y cada beat. Por eso no es casualidad que Radiohead haya casi "regalado" su disco In Rainbows en octubre del 2007 al subirlo a la web para ser descargado por una cifra simbólica. Una muestra más de que la música es un objeto del deseo, y por lo tanto, le pertenece al público, no a los músicos o a los sellos discográficos con sus contratos multimillonarios y sus fines de lucro casi infinitos. Todo esto me hace pensar en una ruptura de los paradigmas convencionales de hacer las cosas. Sí, Radiohead fue de las primeras bandas que se levantó en contra de los contratos discográficos y a favor de la libre difusión musical en internet. Eso me sigue pareciendo admirable.

Y se evidencia, muchísimas cosas abruptas y arriesgadas para su época. Claramente lo podemos visualizar desde el mítico OK Computer o el ineludible Kid A, ambos con dos booklets de artistas excepcionales: Donwood y Rauschenberg. O la utilización de los primeros instrumentos electrónicos, conocidos como las Ondas Martenot, en su disco Amnesiac. También la grabación de un video desde el sótano de su ensayadero, para recibir el año nuevo del 2008 y regalárselo a los fans por medio de YouTube. En fin, la lista continúa y no podemos dejar a un lado a Hail to the Thief, ese disco olvidado por muchos del cual hay mucho de que hablar. Pero bueno, así podríamos seguir nombrando cosas particulares que tienen estos musicazos de Oxfordshire.

En mi caso, les comparto un experimento que hice con su música.



INSIGHT 2: Del libro SPAM (Vueltegato Editores, 2012, 2013), páginas 45-49


“El Postpunk Revival es mi género por excelencia de los últimos años. Digamos que el estruendo de sus acordes me provoca muchas cosas. Esa empatía viene por el Postpunk viejo (Joy Division, The Cure, The Smiths, etc.). Pero otro género que me gusta mucho es el Shoegaze y el Garage sicodélico, pero bien tocado. De ahí, que considero que somos grandes híbridos-eclécticos musicales. Bandas como A Flock of Seagulls, Siouxsie and The Banshees o Depeche Mode son imprescindibles. Pero también Placebo, Pearl Jam, Sonic Youth o Radiohead. Esta última la mejor banda contemporánea. En honor a ellos posteé esto en Facebook hace unas semanas:

QUERIDOS EXTRATERRESTRES: Si por alguna frecuencia interestelar reciben este mensaje y logran decodificar el lenguaje en el que estoy escribiendo, déjenme presentarles a la mejor banda contemporánea de nuestro Planeta Tierra, ubicado en el Sistema Solar de nuestra galaxia. La banda se llama RADIOHEAD y no, no es cumbia lo que tocan, tampoco es indierock. Es un género mucho más complejo que el lenguaje aún no puede describir. Así somos los humanos, complejos y siempre necesitados del lenguaje para comprendernos. Pero la música, oh la música.

Hasta luego, queridos extraterrestres”.


CABEZADERADIO

Imaginar un bosque de decibeles galácticos. Caminar a través de su horizontalidad perenne. Paso a paso. Alejarse de todo y desaparecer completamente. Escuchar el estruendo melódico de los beats por minuto y trepar un árbol sonoro. Buscar las estrellas, ese fulgor luminoso, esa nebulosa de acordes viscosos. Olvidar la vida, la muerte, el dolor y sus delirios constantes. Olvidar el cuerpo, el peso del cuerpo. Tierna alucinación bipolar y fantástica que prevalece mientras todo duerme. Todo crece. Todo se disipa. Todo se expande. No sé cuantas veces en mi vida, no sé cuántas horas Cabezaderadio me acopañó en madrugadas, noches, despertares, tristezas, viajes. Es la única banda que prevalece, el faro, el muelle al que me anclo cuando necesito empatía, ritmo, soledad, música de fondo. Es la única banda musical con la que hemos crecido juntos, desde el inocente Pablo Honey de 1992 hasta el conciso King of Limbs de 20 años después, pasando por todos los Lados B, rarezas, conciertos, videos y discos memorables, que son la espina dorsal del soundtrack de mi vida. Así, junto a Yorke, Selway, O’Brien y los hermanos Greenwood, somos una pandilla de extraterrestres a los que nos encanta el trance de la melodía. Y creo que somos muchos. Muchos más.  Hacer un ranking de mis discos favoritos sería inútil, pero acá están algunas de las canciones de Cabezaderadio que más escucho. Entre las primeras 3 por cada disco están:

Pablo Honey:
[Lurgee, Blow out, You]  Stop Whispering

The Bends:
[Fake Plastic Trees, High and dry, (Nice dream)]

OK Computer:
[Let down, Paranoid Android, No surprises]

Kid A:
[How to dissapear completely, Everything in it’s right place, Idioteque]

Amnesiac:
[Packt like sardines in a crushd tin box, I Might Be Wrong, Knives out]

Hail to the Thief:
(2+2=5, Go to sleep, Scatterbrain)

In Rainbows:
(Weird fishes/Arpeggi, House of cards, Reckoner)

In Rainbows 2:
(Go slowly, Last flowers, Up on the ladder)

The King of Limbs:
(Separator, Morning Mr Magpie, Lotus Flower)


INSIGHT 3: Cine

No hay duda que Björk, Ok Go y Radiohead son algunas de las bandas con mejores videoclips. También es cierto que las colaboraciones por parte de cineastas y artistas visuales han sido bien aprovechadas por estos músicos, al punto de que algunos no han querido cobrar gastos de dirección por tan sólo sentir el placer de crear al lado de los músicos. Algunos de los directores conocidos que han trabajado con la banda son Michel Gondry, Jamie Thraves, Jake Scott y Sophie Muller, quien tiene una larga carrera haciendo videoclips para bandas de todo el mundo.

 Después de haber visto todos los videoclips de Radiohead (más de 40) hasta en sus versiones alternativas, acá les comparto una lista de los 13 videos imprescindibles –que se me ocurren a criterio personal– para entender la influencia que esta banda ha tenido en la cultura del videoclip y en la sociedad actual.

Para ver los videos, hay que cliquear sobre el texto.

  1. Pop is dead, 1993
  2. Stop whispering, 1993
  3. Just, 1995
  4. High and dry, 1995
  5. Street spirit (fade out), 1996
  6. Karma Police, 1997
  7. Paranoid Android, 1997
  8. Non surprises, 1998
  9. Pyramid Song, 2001
  10. Knives out, 2001
  11. Go to sleep, 2003
  12. House of Cards, 2008:
  13. Lotus Flower, 2011

viernes, 4 de enero de 2013

BIENVENIDO 2013: No te olvidés de estas palabras...



Ya que es una moda congénita esta de andar proponiéndose metas y demás tonterías al inicio de cada año (que la mayoría de veces se nos olvidan al llegar al mes de febrero), les dejo cinco propósitos para este 2013 que recién inicia y que espera ser recorrido con ansias.
Hay nos vemos a fin de año, o en el transcurso de esta travesía, en medio de viajes, lecturas, presentaciones de libros, talleres literarios o donde sea necesario. "A hacer cosas memorables", se ha dicho. Vivir es cansado y monótono, pero también es delicioso si sabemos conjugarlo con los ingredientes-personas-instantes precisos. "Cada día es un regalo", hay que seguir esa premisa.


1. Aprovechá tu soledad.

Si vos estás sola o solo, y deseás conocer a alguien especial en este año, no te propongás conseguir pareja desenfrenadamente. Creo que en la soledad, podés encontrar todo lo que necesitás y hasta muchísimo más. La idea frenética de estar acompañado o andar buscando pareja, muchas veces perjudica una relación y la inhibe en odios, malos entendidos y hasta puede hacer pedazos la paz interior de cada una de las dos personas. Lo mejor que podés hacer, es dedicarle tiempo y atención a tus problemas, a tus proyectos personales, a tu estudio, a tu trabajo, a tu mascota, a tu familia, a lo que verdaderamente te gusta hacer en tiempos libres. En estas cosas encontrarás el apoyo que necesitás para ser feliz. Pero recordá que la felicidad no radica en estar o no estar con alguien, la felicidad es algo que se construye poco a poco, en silencio, no haciendo comentarios elocuentes en las redes sociales y pronosticando que no necesitás de nadie para ser feliz. Vos te necesitás a vos mismo, recordalo bien. Ahí radica el epicentro de toda tu felicidad.


2. Amá plenamente.


Si estás acompañada o acompañado, y te sentís feliz con esa persona que está con vos, dedicale los instantes más importantes, esos pequeños que marcan la diferencia. Esos momentos son los más valiosos, no lo olvidés. Amá a esa persona sin límites ni reproches, en libertad y con la disposición de un amor pleno. Decile que lo amás y que la amás todos los días. Tratá de arreglar con un beso, una caricia o un "te amo" cualquiera que sea el problema que tengan. El amor no cansa, es un alivio y un estímulo en el corazón. Muchas veces nos acostumbramos a "tener" a esa persona a la par y nos olvidamos que "tener" no es compartir o hacer proyectos juntos. Dos personas pueden "estar" juntas y no estarlo al mismo tiempo. Una relación es como un ser vivo:  Necesita alimentación, cuidado, respeto, humildad, comprensión, entendimiento, libertad y tantas otras cosas más. La idea de la felicidad en pareja, radica principalmente en la comunicación. Dos personas que no se entienden y no pueden hablar tranquilamente sobre sus problemas, son dos personas que están destinadas a fallar como pareja. El amor se basa principalmente en los metalenguajes que regularmente no vemos y no expresamos concientemente. Prestá más atención y conversá todo lo que podás hasta entender a tu pareja y hacerte entender. Personas para amar hay millones, pero si ésa es la persona que vos querés amar, entonces poné todo de tu parte y cambiá las cosas que no estén bien. Día a día, minuto a minuto, beso a beso. Disculpar, perdonar, aceptar y agradecer son de las cosas más bellas que existen. No dudés en hacerlo. 


3. Agradecele a tu país.

El amor a la patria no es sentarse dos horas a ver un partido de futbol, con cervezas, pizza y banderitas de seda. El amor a la patria no es leer todos los diarios, ver todos los noticieros, opinar en contra o a favor en todas las columnas periodísticas que se pongan enfrente sobre la situación horrorosa del país. El amor a la patria no es consumir lo nacional a costa de cualquier prejuicio. El amor a la patria no es viajar exclusivamente dentro del país. El amor a la patria no es hacerte tatuajes mayas y tomarle fotos a las ruinas como si fueran algo extravagante, exótico, imprescindible. El amor a la patria no es atestar los mercados buscando un poco de identidad en morralitos, collares, pulseras y zapatos típicos. El amor a la patria no es vivir una vida sin extranjerismos. El verdadero amor a la patria está en que seás mejor cada día y luchés, en compañía de algunos pocos o todos los que podás, por los ideales que profesás. La idea del patriotismo es una quimera loca y extraña, pero que vos podés reducir a cosas tan simples como cuidar tu entorno, ser más justo, ser menos egoísta, más comprensivo con las personas y una que otra vez, no maldecir el suelo donde vivís.


4. Explorá el arte que te rodea.

Muchas veces he dicho que vivir en un país como este, tan bellamente doloroso y tan paradójicamente atemporal, es un lujo. Acá se produce mucho del mejor arte latinoamericano: Orellana, Barrios, Recinos, Flores, Ruano, Marré, Escobar, Payeras, Juárez, Quiñónez, Galindo, Poyón, Chavajay, Tún, Asturias, de Lión, Cardoza, Carrillo, Arce, La Tona, Bohemia, Dr. Tripass, Humus Fuga, El Gordo, Ishto Juevez, Hentze, Fratti,  Sánchez, Santos, Villacinda, Barrientos, Hernández y la lista continúa. El arte guatemalteco tiene la rigurosidad de ser un arte mestizo y por lo mismo, es un arte rebelde, que está constantemente en una búsqueda de híbridos que lo hacen merecedor de muchos méritos internacionales. Pero esos méritos, a la larga, no interesan mucho. Lo que verdaderamente importa es que el arte nacional sea conocido en su propio país, poco a poco. Por eso investigá más en internet, leé las notas culturales, asistí a eventos, apoyá de la manera que querrás apoyar lo que se está produciendo actualmente. El panorama artístico guatemalteco ha crecido muchísimo. Ahora no hay excusa para decir que 'aquí no pasa nada', porque te juro, que encuentro tu dirección de correo y te lleno de invitaciones de arte todos los días.
5. Viajá más.

Si tenés el chance de viajar, hacelo, ya sea dentro o fuera del país. La idea de estar "conectado" todo el tiempo, ya es un virus del cual no nos podemos escapar y poco a poco nos está afectado hasta en las relaciones interpersonales (si no, mirá todos los clavos que el Facebook y Twitter pueden traer). Las redes sociales y nuestro trabajo, no nos permiten desconectarnos tan fácilmente. Por eso aprovechá cada fin de semana que podás para salir de donde estés. Explorá tu barrio, salí a caminar, agarrá el carro o la moto, intentá buscar algún espacio verde y pasar un poco de tiempo ahí. No hay nada como refrescar las pilas y ponerte en sintonía de nuevo. Si tus condiciones son mejores, salí de la ciudad todos los fines de semana que podás. A poco más de una hora te podés encontrar algún rinconcito nuevo, una laguna, una montaña, una playa, una cabaña, un bosque, un volcán. No necesitás de mucho. También podés invitar a personas para hacerlo más especial o para ahorrar gasolina y gastos. La idea es sencilla: Salí a conocer tu entorno (muchas veces nos conformamos con ver fotos en Internet y viajar desde nuestra pantalla, pero la idea de tirarte bajo un árbol, hacer un picnic, subir un volcán, bucear una laguna, meterte en un río, conocer a alguien, transitar otra carretera, respirar otro aire; creo que es algo que seguramente te hará crecer).


Buen viaje y a disfrutar del 2013.

jueves, 27 de diciembre de 2012

ADIÓS 2012: Te quise, pero te olvido.

"Sólo viviendo absurdamente se podría romper alguna vez este absurdo infinito". (Julio Cortázar, Rayuela, Capítulo 23)

El próximo año se cumplirá medio siglo de haber sido publicada: Rayuela, de Julio Cortázar. Una novela que nos daría largas páginas de análisis y ensayos académicos sobre su narrativa. No hay dudas que Julio nos estaba adelantando a una época de hipertextos, escritura exponencial y otros tantos mecanismos estilísticos que bien podrían adaptarse a esta era de interacción masiva, redes sociales e Internet.
La primera vez que este libro me llegó a las manos, fue alrededor de 1996. Recuerdo que estaba por salir del colegio y solía llevar mis libros dentro un morral típico, al lado de mis libretas de apuntes y uno que otro cigarro roto. Aún conservo esa edición entre mis libros. La aprecio mucho. Tiene un sin fin de anotaciones, rayones, poemas, dibujos y la pasta está totalmente despedazada. La verdad, no sé cuántas veces la habré leído, quizá cinco o más veces (de cada una de las maneras en las que se puede leer el afamado libro: Del lado de allá, Del lado de acá y De otros lados). De sus capítulos recuerdo muchas frases, muchos parajes, muchos símbolos, mucha matemática imprescindible, los personajes, el híbrido poético-narrativo, la pulsión en el corazón solitario. Lo primero que se me viene a la mente es el laberinto en el que por momentos se transforma, y termina por volverse en una especie de juego amorfo que más bien parece una maraña web, que te lanza de un rincón a otro, sin el mayor de los peligros. En pocas palabras: la cultura hipertextual de hoy en día (Ya Radiohead lo hizo magistralmente en su webpage hace más de una década, otros grandes adelantados). Esto, me hace suponer que hay novelas que de alguna extraña manera están conectadas por una delgada fibra óptica que las atraviesa sin darnos cuenta. Rayuela, es sin lugar a dudas un universo de posibilidades y una estrategia literaria para romper con los géneros y todas sus consignas. En esto, Julio estaba adelantado a su época. Rayuela es un parteaguas que cambió el panorama de la narrativa latinoamericana y la hizo añicos. Ninguno de sus contemporáneos del Boom latinoamericano lo pudo haber hecho mejor, incluyo a Márquez, Asturias, Vargas Llosa, Donoso, Fuentes o Lezama Lima.
Partiendo de esa premisa, Rayuela nos hace reflexionar, atemporalmente, sobre el futuro de la literatura actual, tomando en cuenta que vivimos en una era super veloz en la que la información está al alcance de todos y la erudición es un mito comprometido del siglo pasado, que superpone las facilidades de nuestro tiempo: El Internet.
 
Esto me hace pensar, en que hace algunos días publiqué mi nuevo libro: SPAM (Vueltegato Editores, 2012), que es una novedosa y arriesgada manera de presentar una narrativa poética, descriptiva o visceral. La idea es crear hipertextos entre la poesía y la novela, utilizando la crónica autoreferencial como punto de partida. Así, nos vamos diluyendo en una nueva manera de concebir la literatura, una especie de viaje íntimo por el autor y su época. En este caso: mis gustos musicales, mis gustos literarios, mi cotidianeidad y todo el mapa que trazo a través de las redes sociales (Twitter, Facebook, Blogger) a lo largo de seis meses. Esa intimidad, que sin lugar a dudas, me deja desnudo y con el vasto peso de la mirada del espectador encima de mis días, y mi contexto.

SPAM (1. Correo no deseado o eso que queremos borrar todo el tiempo y 2. MAPS a la inversa o todo ese mapa que dibuja mi existencia), al final de todo, es sólo un experimento y por lo mismo, no se hizo un extenso tiraje editorial de imprenta. Sólo hay 100 copias hechas a mano, de las cuales 50 ya están reservadas y vendidas, las otras 50 están en espera de reservarse para una exposición multimedia que presentaré en el 2013. La idea era hacer de cada libro un objeto, un diario, un cuaderno de autor, una pieza única. Por eso me entusiasma mucho cuando veo a alguien que todavía escribe en cuadernos, aunque haga borradores o dibujos, y aún no se haya involucrado por completo en el rigor de la escritura diaria, que es lo que hacemos ahora todo el tiempo frente a la pantalla, viendo videos en YouTube o dándole Like a las fotos de l@s novi@s/exnovi@s de nuestros "amig@s".

 
Por eso los invito a conseguir un cuaderno para este 2013 que está a la vuelta. Consigan un cuaderno cualquiera y revisítenlo cuando lo terminen, en vez de pasar todo el día revisando el Facebook. Es super recomendable, divertido, y además sano para el corazón y la cabeza. Ráyenlo, háganle anotaciones de todo tipo, escriban su día a día, anoten los tuits y estatus que postean, dibujen, peguen cosas, saquen sus demonios, jueguen, diviértanse, peleen, sufran, lloren, etc. Hagan literatura sobre el papel propio, porque el papel, es algo subestimado que poco a poco irá desapareciendo en estos tiempos de Tuits, Likes y comunicación mediática.
Disfruten escribiendo sobre cualquier cosa durante su 2013. No hay que perder el tiempo, ni mucho menos la paciencia. Adiós 2012. Bienvenido seas 2013.

jueves, 20 de diciembre de 2012

FRASES INGENIOSAS para esta navidad-baktun

    

  1. Yo a usted como que lo conozco de otra era, fíjese.
  2. Un hipster y un baktuneano se encuentran: Amor de moda.
  3. No nos gusta cambiar, pero nos encanta que nos lo impongan.
  4. Antes de que el mundo se acabe, me quiero volver a tatuar mi nahual, pero con colores chintos de fin del mundo.
  5. Telésforo Guerra es un profeta de la Nueva Era.
  6. Ya que el mundo se va acabar, tomemos mucha Quetzalteca y hagamos el amor en Iximché o Kaminal Juyú toda la tarde del 21 de diciembre.
  7. Somos los hijos de la Nueva Era.
  8. ¡Puta, cerote!, te acabaste toda el guaro del Baktun.
  9. Desde la primera vez que te ví, supe que teníamos que pasar este Baktun juntos.
  10. Gracias a los Mayas, vos y yo nos conocimos.
  11. Tu abrazo es mi refugio, mi epicentro, mi templo Maya.
  12. "Querido Santa, yo quiero un par de pirámides y un teletransportador de juguete para esta Navidad".
  13. "Mijo, te compré un chingo de inditos para que jugués al fin del mundo".
  14. "Ey, mija, mirá este Gran Jaguar que compré para tus muñecas. Está bien chulo, ¿verdá?".
  15. "Papi papi, quiero que me comprés un perrito para Navidad y le pongamos de nombre Baktun".
  16. En inglés: "Back-to-Tun", "Tun, come back Tun" y "All i want for Christmas is a new Baktun".
  17. Dramático-musical: "Tun-Tun-Tun-Tun".
  18. Yo te doy mis dos pirámides perfectas, vos dame tu asteroide de inframundos, tu celestial imperio de dioses mayas.
  19. Mi era se acabó con tu Baktun.
  20. Después del Baktun, sólo nos queda el silencio y un chingo de basura por los cuetes.
  21. Este año Santa vendrá vestido de Maya, y montado en un cometa.








    jueves, 13 de diciembre de 2012

    COSAS DE OFICINA

    Adornitos rojos y verdes en los escritorios. Salvapantallas navideños. Una taza con chocolates gringos de última hora. Intercambio de regalos. Los bombones. Mensajitos de texto. Postits anónimos pegados en la computadora. Almuerzo con el jefe. Dos horas de motel. Medias rotas. Tacones rojos. Tráfico isoportable. Aire acondicionado. Un último beso. De vuelta a la oficina. Servilletas con dibujos. Vino de caja. El paquetón de cervezas. El gordito de ron. Cocacolas al tiempo. Hielo en bolsa. Vasos plásticos. Vejigas rojas. Algodón de barba. Canastas navideñas. Mesas plegables. Sillas plásticas. Los de computo estresados. Las secres más coquetas. Los de administración viendo nalgas. Las de comunicación hablando del shopin. La llegada de visitas. Los últimos clientes. Los abrazos navideños. El reguetón en la radio. Los de la disco con las luces. Los cables y el micrófono. Las bocinas con bachata. Los primeros en llegar. Los manteles estampados. Los guiños de ojo. El estrés de la señora de limpieza. Los primeros tragos. Los primeros bolos. Los chismes. El relajo. Las botellas vacías. El agarre nuevo. Las metidas de mano. Las llamadas de última hora. El jefe claveando. Las secres bailando. Los celulares perdidos. Las bolsas tiradas en el piso. El Santa Clos borracho. El karaoke hasta las once. Los de la disco empacando. Los dormidos en la mesa. Los prendidos en el baño. Las palabras del jefe. Las palmaditas en la espalda. Las palmaditas en la nalga. Los chocolates. El pintalabios. El cierre de la oficina. La noche triste. Los tristes. Los alegres. Los suéteres tirados. Las llamadas perdidas. El aliento a guaro. Las discusiones. Las despedidas. El último abrazo. El Convivio.

    viernes, 7 de diciembre de 2012

    PARADOJAS: diciembre

    Sacar el suéter. Guardar las sandalias. Quemar el diablo. Regar el pino. Hacer el ponche. Abrir el pache. Visitar la virgen. Ver las luces. Sufrir el desfile. Lucir la bufanda. Rondar centros comerciales. Tomar las fotos del árbol. Visitar la iglesia. Sufrir el tráfico. Sortear las calles. Ir de shopin. Salir del convivio. Correr a última hora. Derrochar el aguinaldo. Aguantar la resaca. Evitar el accidente. Pagar la mordida. Comprar las luces. Acuñar el árbol. Estirar el musgo. Separar el azerrín. Sacar los santos. Tapar el pesebre. Encender la veladora. Colocar los adornos. Escuchar la posada. Cantar los villancicos. Sufrir más resaca. Romper las nueces. Conseguir la manzanilla. Adornar con chichas. Cortar patas de gallo. Regar las pascuas. Sacar las ovejas de tuza. Empacar los regalos. Morder las manzanas. Hacer galletas. Gastar los ahorros. Esperar el Bak'tun. Vestir el estreno. Romper las canastas. Abrir los regalos. Jugar el videojuego. Peinar a la muñeca. Manejar el deportivo. Lucir la cirugia. Encender los cuetes. Colocar la veladora. Rezar el padrenuestro. Quemar las estrellitas. Emborrachar al primo. Estresar a la familia. Quemar más estrellitas. Contaminar el aire. Cortar el pavo. Encender el tocadiscos. Sonreír en familia. Brindar con vino. Escribir correos. Recibir correos. Hacer llamadas de larga distancia. Enviar mensajitos de texto. Tomar las fotos. Dar el abrazo. Postear en Facebook. Felicitar en Twitter. Besar en la boca. Besar en la frente. Besar en los ojos. Besar en las manos. Abrir más regalos. Pinchar globos. Saborear el tamal. Tomar antiácidos. Recoger la basura. Limpiar la acera. Amontonar las bolsas. Tirar las latas. Preparar micheladas. Clavear en la reunión. Dormirse en el carro. Encender más cuetes. Vaciar la tolva al aire. Decir estupideces. Insultar al taxista. Endeudar a la familia. Topar las tarjetas. Respirar el silencio. Llorar a alguien. Recordar el pasado. Maldecir el tráfico. Mentirle al suegro. Abrazar a la suegra. Cargar a los primos. Quemar canchinflines. Aplicar pomada. Lamentar la quemadura. Sacar la calzoneta. Echar doble llave. Hacer panes con pavo. Aguantar más resaca. Encender otros cuetes. Hacer bromas pesadas. Beber más cerveza. Caer en el sofá. Comprar en línea. Vaciar la refri. Salir de la ciudad. Festejar en otro idioma. Vestir algo rojo. Meterse una pepa. Vaciar un colmillo. Fumarse una onza. Perder la billetera. Bailar con tu exnovio. Abrir el vino espumoso. Brindar por la vida. Contar las uvas. Pensar en diez propósitos. Mentirle a la esposa. Mentirle al esposo. Mentirse a uno mismo. Esperar. Esperar. Esperar. ¿Esperar qué?

    viernes, 30 de noviembre de 2012

    ACLARACIÓN de urgencia para un b'aktun

    Sí por casualidad has pensado en ponerte hasta las chanclas la noche del 21 de diciembre, mientras bebés todo un arsenal de botellas o vasos plásticos al ritmo de La Macarena, y todos tus amigos te sirven mezclas exageradas de tequila y fumás todos los cigarros que jamás fumaste, irremediablemente, hasta caer en un trance ensordecedor de humo, luces y borrachera.

    Sí por casualidad has pensado en refugiarte con rezos insistentes, frente a un altar de un templo católico, presbiteriano, evangélico, o en un bosque de pinos, lejos de toda la civilización, pensando que la distancia y la soledad, quizá, te protejan del "Fin del Mundo", ese que la televisión y los programas sensacionalistas tanto publicitan a diario.

    Sí por casualidad has pensado en lanzarte de un puente, cortarte las venas, vaciar el botiquín de emergencia de tu casa con una ingesta diabólica, o has planeado, con tus cuates, un suicidio colectivo después de una orgía memorable para esa noche tan especial que los Mayas describían en el Popol Wuj como el final de la era del maíz y el inicio de una renovación constante, y erótica y hedonista y honesta.


    Sí por casualidad has pensado en todo esto, o en otras ideas más descabelladas o cursis o fatalistas. No lo hagás. Es en serio. No es broma.


    Esa noche, encerrate en donde más te plazca. Prendele fuego a todos tus odios y malas costumbres. Agarrá un libro, comé chocolate y/o acariciá a tu pareja –puede ser tu mascota–. Después de eso, pensá en todo lo que tenés que mejorar de vos mismo y sonreí.

    Sonreí hasta que te duela el rostro de felicidad y llanto. Prometete dar lo mejor de vos para tu país, tu equipo, tu familia o tus amigos. Pero hacelo en serio, no te des pajas.


    Eso. Eso es el verdadero fin y principio del mundo: Vos mismo.


    Lo demás, no importa. Son puros cuentos.





    Publicado en Fash GT.

    viernes, 23 de noviembre de 2012

    ÚLTIMOS DESEOS antes del fin del mundo





    Dentro de un mes todos estaremos chamuscados, fritos como Pollo Pinulito y tostados hasta el corazón como anticuchos peruanos. El asteroide homicida que dijeron los escépticos, la luz apocalíptica de la que hablaron los extremistas religiosos, el cambio de era de los más espirituales, el terremoto masivo de los geólogos contemplativos, el cambio climático de los científicos proféticos, con sus olas eternas y gigantes, o la venida del Anticristo con sus caballos y trompetas según los dogmáticos; nos habrán dejado con los colochos hechos y las ganas de hacer muchísimas cosas que siempre nos prometimos y nunca hicimos. ¡Pinches Mayas, yo que quería publicar a Eduardo JuárezManuel Tzoc en Vueltegato Editores para el 2013!
    Por eso mismo, al mejor estilo budista zen contemporáneo, hay que desapegarse de cuanta basura nos esté estorbando y de cuanto bien material no nos esté dejando ser felices y libres. La idea es sencilla. El día a día nos aturde con sus devaluaciones, decisiones, tormentos, deudas, horarios, marido, esposa, amante, vecinos, noticias, Emetra, Otto Pérez, pésimos locutores argentinos, chismes de barrio, precio de la gasolina, la guerra entre Palestina e Israel, el frío de noviembre, etcétera, etcétera, etcétera. De eso no hay duda. Vivir es cansado y jodido. Aburre, pues, dirán los menos optimistas.
    Pero piénselo bien. ¿Qué haría usted si le dicen que tiene menos de 30 días de vida, 28 para ser más exactos, porque la humanidad va a colapsar como una bola de papel yéndose por el inodoro? ¿Qué haría? En verdad, ¿a dónde se iría?, ¿renunciaría al trabajo?, ¿besaría a su prima?, ¿asaltaría un banco?, ¿incendiaría la Muni? Piénselo bien. Respire profundo y piense detenidamente:

    ¡¿Qué carajos haré en mis últimos 28 días de vida?!
    Tome decisiones. Haga números. Escriba un inventario. Decida lo que se le antoje. Piense en sus hijos -si los tiene- o en su mascota. Piense en sus familiares que viven lejos. Piense en la mujer o el hombre con quien siempre quiso algo. Piense en el carro o el viaje de sus sueños. Piense cuánto dinero tiene en el banco. Analice la situación con su pareja o su trabajo. Analice la situación legal en la que está involucrado. Piense detenidamente, qué es lo que siempre ha querido y nunca ha obtenido. También medite sobre sus obligaciones, si las tiene, y piense si valen la pena o no, porque el mundo se va a acabar así como película de Hollywood. Ya no hay vuelta atrás. La esperanza de que un planeta superhéroe nos salve, es nula e idiota de tan sólo pensarla. La Tierra, Gea, Casa, Madre Tierra, nuestro planetita del Sistema Solar o como diablos le quiera llamar, se va a derretir o desaparecer o entrar en un agujero negro en lo más recóndito del Universo hasta que... ¡KAPUT!
    De eso no hay duda. Usted tiene 28 días y una hoja en blanco para decidir qué quiere con sus últimos días de vida. Es como una desintoxicación de lo que siempre ha vivido y siempre ha tenido. Usted tiene 28 días para empezar de cero y vivir al máximo o sencillamente sentarse a esperar a que le jalen las canillas. El conteo empieza hoy. Cambie su vida, o al menos los últimos 28 días de su vida, drásticamente.
    En mi caso, ahora que lo pienso bien, me gustaría hacer muchísimas cosas, pero no le quiero abrir mi corazón a usted, que es un extraño y lo conozco muy poco. Entonces sólo le dejo algunos ejemplos para que se inspire y haga su lista personal. Algo sí le pido, no exagere, sea honesto con sus deseos. Pedir que un Policía de Emetra razone, después de haberle puesto un cepo por bajarse a hacer cualquier cosa por 5 minutos, es imposible. Hay cosas que nunca cambian y pedirle lógica a un Emetro, es algo imposible.

    Pero bueno, estos son mis ejemplos.
    1. Primero, llamaría a Morel o a Osmara para que me tatúen la espalda y brazos en una sesión intensa de un día. No toda la espalda, ni todos los brazos, claro, sólo algunos tatuajes específicos que siempre he querido.

    2. Después de estar pimpeado, iría a un banco a pedir un préstamo enorme (que nunca pagaré, claro), para irme a viajar por Oceanía, Nepal, Japón, República Checa, India, Grecia, Hawaii, Perú, Brasil, Colombia, Bélgica y todos esos lugares que no conozco. El viaje tendría que ser de 20 días, porque no me quiero pasar de avión en avión mis últimas horas. Que el banco no me de el préstamo, no es opción, pero bueno, siempre hay Plan B: Anarquía.
    3. Ya con 21 días gastados, robaría una Range Rover de algún concesionario y la llenaría de vinos, quesos, panes con especias, embutidos finos, cervezas alemanas, drogas de diseño, cuchillos, tablas, estufa portátil y  telescopio. Manejaría rumbo al Lago de AtitlánLaguna Lachuá o Laguna de Yaxhá, a pasar 4 días solo (aunque acompañado sería mejor) para ver las estrellas y dormir sin soñar con trabajo, ciudad, ruido, obligaciones. El  viaje me duraría 4 días, no más. Quedarme allá es una opción. Llevarme a Faso, el huskie de mi familia, también es opción, aunque no quiero estresarme cuidando perros.

    4. Si regreso a la ciudad, convocaría a mis amigos más anarquistas por medio del Facebook e incendiaría junto con ellos los edificios públicos del Centro Cívico (en especial el de la Muni, con algunos funcionarios y diputados dentro) y algunos árboles que están frente a la Escuela Nacional de Artes Plásticas, para que la fogarada sea sublime y nos calentemos todos juntos, así invitamos a vagabundos que viven en la calle y no sufrimos de frío. Luego subiría a la terraza del hermoso Teatro Nacional y amplificaría, con un equipo de bocinas para conciertos masivos (patrocinado por Farnes, de Bad Attittude), la música que más me gusta para que se escuche desde cualquier rincón del centro. Invitar a bandas a que toquen en la terraza, también es una opción. La logística estaría a cargo de Jorge Rodas, de CREA, y las tres bandas nacionales que pediría como requisito son: La Tona (con Alexis, claro), Tiananmen (para que toquen The Cure) y El Gordo (pero con banda).

    5. El último día, 21 de diciembre, la pasaría con mi familia e invitaría a algunos amigos a cenar (Ana, Javier, Pablo, Ana, Juan Pablo, Marré, Leslie, Eva, Nella, Fede, Juevez, Toro, Pedro, Paco, Titi, Guicho y otros). Les cocinaría algo especial y pondría música de Alex Hentze para ambientar, mientras bebemos vino (drunk texting y drunk dialing son opciones necesarias, luego de algunas copas). Después chatearía con mis amigos: Salvador Luis, Daniela Camacho y Luis Cháves que viven en otros países, y nos reiríamos de algunos chismes literarios. Después de un rato, encendería el televisor para ver las noticias del fin del mundo, y sería un gustazo encontrarme con las curvas de Marisol Padilla, la presentadora del clima de Guatevisión, hablando de que se esperan fuertes vientos del norte para la noche de mañana, viernes 22, y días calurosos para el resto del fin de semana.